2025 - Sheila Matias https://www.sheilamatias.com Mon, 12 Jan 2026 21:21:46 +0000 es hourly 1 https://www.sheilamatias.com/wp-content/uploads/2019/05/cropped-icono-blog-AFDS-2-32x32.png 2025 - Sheila Matias https://www.sheilamatias.com 32 32 149608115 Así fue mi 2025 https://www.sheilamatias.com/asi-fue-mi-2025/ https://www.sheilamatias.com/asi-fue-mi-2025/#respond Mon, 12 Jan 2026 21:21:34 +0000 https://www.sheilamatias.com/?p=13002 Raro, convulso, mezquino y cruel, pero muy a pesar de todo, especial; así se sintió para mi el 2025, un año de pérdida en todo el sentido de la palabra, de sacudidas y de un gran despertar. En el que tuve que sentir el piso moverse debajo de mi para abrir los ojos a situaciones y conductas de las que no era consciente, razón por la que, aún con todo lo que removió y con mi deseo de darlo por terminado, agradezco mucho el aprendizaje que trajo consigo el pasado año. La mayor parte del tiempo, mi foco estuvo en la salud mental y, aunque también tuve que poner ojo en la física, alcanzar el bienestar emocional fue mi principal propósito. Tuve que parar para poder avanzar, así como suena de contradictorio. Este, al igual que un poco de años atrás, fue un fin de año que pasamos en familia y alejados de la ciudad, entre el agradable clima de la montaña, fogatas y mucha naturaleza. El último día del año fue de compartir, pero antes de la cuenta regresiva, hicimos una pausa para no perdernos el capítulo final de Stranger Things. En cuanto a la Navidad, es la primera vez en muchos años que el espíritu navideño parecía visitarme, para luego cambiar de opinión. No hice más de lo primordial en estas fechas (nada de juntes en exceso, ni actividades para los que no me da la vida), lo cual está bien, pero a lo que me refiero es que, no logré sentirme festiva la mayor parte del tiempo, y esto es algo que parece no haberme pasado solo a mi, pues luego vi en redes, comentarios de otras personas que también viven en República Dominicana, afirmando que no habían sentido el ambiente navideño como de costumbre, podría decirse que fueron una navidades «frías» para muchos, pero lo bueno de este lado y que perdurará para el recuerdo es que, durante uno de los días en los que recibí la visita del espíritu navideño, me surgió la idea de celebrar la cena de Nochebuena en mi casa. Luego de tomar la decisión en conjunto, fuimos anfitriones para mi familia y la de mi esposo, puse una mesa linda como tenía planeado, y preparé un menú que, aunque tradicional, tuvo unos toques de novedad, como una ensalada con lechuga, uvas, manzanas y un aderezo con base de yogurt griego, que gustó mucho. En general, fue una cena a nuestros términos, pero procurando que todos se sintieran a gusto y por los comentarios del día siguiente, creo que lo logramos. Sobre mi presencia en redes sociales, esta fue casi nula. Mi última historia de Instagram, que es la red social que más uso, tiene fecha de febrero, lo que se traduce en casi un año sin publicar, ni posts ni historias. Si, pienso volver, más temprano que tarde, pero por el momento, prefiero crear por aquí. Si hay algo que debo resaltar en mi resumen de fin de año es que el 2025 nos regaló a nuestro gato, el precioso más chiquito de la casa, la cosa más chula, tierna y amorosa de cuatro patas. Confieso que estoy enamorada de nuestro felino y, aunque en teoría es hijo de mi hijo, nos tiene a todos en casa con corazoncitos pintados en la cara, no es para menos, si trajo consigo mucha alegría a nuestro hogar. Otro punto, por demás importante es que, hacia el final de estos doce meses, me acerqué más a Dios y su Palabra y, aquí me encuentro, buscando conocer más de esta y afianzar mi relación con Él. Retrocediendo un poco a inicios de año, celebramos mi cumpleaños también alejados, pero en lugar de montaña, entre la sal y la arena de Puerto Plata. Fue un día que, aunque no planeado por entero, disfruté muchísimo. En el renglón lectura, tuve un gran bloqueo lector durante meses, mi lectura se vio interrumpida por diversos motivos, pero aún así, logré leer 7 libros y según mi Goodreads, 2465 páginas, lo cual no me parece mal. Te brindaré más detalles de cuáles fueron estos libros en un próximo post. A grandes rasgos, del 2025 no tengo mayores puntos «publicables» que documentar, pues hay cosas que prefiero quedármelas para mi, lo que si puedo volver a resaltar es que el crecimiento que experimenté fue del lado interior, fue un año de aprendizajes, de verme cara a cara con la realidad, de no aprender a dar la vida por sentado y de demostrarles a los más míos que los amo. Un año que me reafirmó que esto es un ratico y que PRIORIZAR la felicidad y los momentos con familia y amigos, es obligatorio. En resumen, el año 2025 fue, ALECCIONADOR. ¿PARA ESTE 2026? Tengo metas, porque ya dejé de resistirme a ellas, pero si hay algo que quiero antes que todo, ahora y en el tiempo que Dios decida es, VIVIR, no en el futuro, ni en el pasado, sino en el presente, un paso a la vez y aprovechando al máximo cada momento de alegría que me traigan sus días. Deseo para ti lo mismo, acompañado de salud y mucha paz. ¡Qué tengas un muy feliz 2026! Sheila ❤️

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Raro, convulso, mezquino y cruel, pero muy a pesar de todo, especial; así se sintió para mi el 2025, un año de pérdida en todo el sentido de la palabra, de sacudidas y de un gran despertar. En el que tuve que sentir el piso moverse debajo de mi para abrir los ojos a situaciones y conductas de las que no era consciente, razón por la que, aún con todo lo que removió y con mi deseo de darlo por terminado, agradezco mucho el aprendizaje que trajo consigo el pasado año.

La mayor parte del tiempo, mi foco estuvo en la salud mental y, aunque también tuve que poner ojo en la física, alcanzar el bienestar emocional fue mi principal propósito. Tuve que parar para poder avanzar, así como suena de contradictorio.

Este, al igual que un poco de años atrás, fue un fin de año que pasamos en familia y alejados de la ciudad, entre el agradable clima de la montaña, fogatas y mucha naturaleza. El último día del año fue de compartir, pero antes de la cuenta regresiva, hicimos una pausa para no perdernos el capítulo final de Stranger Things.

En cuanto a la Navidad, es la primera vez en muchos años que el espíritu navideño parecía visitarme, para luego cambiar de opinión. No hice más de lo primordial en estas fechas (nada de juntes en exceso, ni actividades para los que no me da la vida), lo cual está bien, pero a lo que me refiero es que, no logré sentirme festiva la mayor parte del tiempo, y esto es algo que parece no haberme pasado solo a mi, pues luego vi en redes, comentarios de otras personas que también viven en República Dominicana, afirmando que no habían sentido el ambiente navideño como de costumbre, podría decirse que fueron una navidades «frías» para muchos, pero lo bueno de este lado y que perdurará para el recuerdo es que, durante uno de los días en los que recibí la visita del espíritu navideño, me surgió la idea de celebrar la cena de Nochebuena en mi casa. Luego de tomar la decisión en conjunto, fuimos anfitriones para mi familia y la de mi esposo, puse una mesa linda como tenía planeado, y preparé un menú que, aunque tradicional, tuvo unos toques de novedad, como una ensalada con lechuga, uvas, manzanas y un aderezo con base de yogurt griego, que gustó mucho. En general, fue una cena a nuestros términos, pero procurando que todos se sintieran a gusto y por los comentarios del día siguiente, creo que lo logramos.

Sobre mi presencia en redes sociales, esta fue casi nula. Mi última historia de Instagram, que es la red social que más uso, tiene fecha de febrero, lo que se traduce en casi un año sin publicar, ni posts ni historias. Si, pienso volver, más temprano que tarde, pero por el momento, prefiero crear por aquí.

Si hay algo que debo resaltar en mi resumen de fin de año es que el 2025 nos regaló a nuestro gato, el precioso más chiquito de la casa, la cosa más chula, tierna y amorosa de cuatro patas. Confieso que estoy enamorada de nuestro felino y, aunque en teoría es hijo de mi hijo, nos tiene a todos en casa con corazoncitos pintados en la cara, no es para menos, si trajo consigo mucha alegría a nuestro hogar.

Otro punto, por demás importante es que, hacia el final de estos doce meses, me acerqué más a Dios y su Palabra y, aquí me encuentro, buscando conocer más de esta y afianzar mi relación con Él.

Retrocediendo un poco a inicios de año, celebramos mi cumpleaños también alejados, pero en lugar de montaña, entre la sal y la arena de Puerto Plata. Fue un día que, aunque no planeado por entero, disfruté muchísimo.

En el renglón lectura, tuve un gran bloqueo lector durante meses, mi lectura se vio interrumpida por diversos motivos, pero aún así, logré leer 7 libros y según mi Goodreads, 2465 páginas, lo cual no me parece mal. Te brindaré más detalles de cuáles fueron estos libros en un próximo post.

A grandes rasgos, del 2025 no tengo mayores puntos «publicables» que documentar, pues hay cosas que prefiero quedármelas para mi, lo que si puedo volver a resaltar es que el crecimiento que experimenté fue del lado interior, fue un año de aprendizajes, de verme cara a cara con la realidad, de no aprender a dar la vida por sentado y de demostrarles a los más míos que los amo. Un año que me reafirmó que esto es un ratico y que PRIORIZAR la felicidad y los momentos con familia y amigos, es obligatorio.

En resumen, el año 2025 fue, ALECCIONADOR.

¿PARA ESTE 2026?

Tengo metas, porque ya dejé de resistirme a ellas, pero si hay algo que quiero antes que todo, ahora y en el tiempo que Dios decida es, VIVIR, no en el futuro, ni en el pasado, sino en el presente, un paso a la vez y aprovechando al máximo cada momento de alegría que me traigan sus días. Deseo para ti lo mismo, acompañado de salud y mucha paz.

¡Qué tengas un muy feliz 2026!

Sheila ❤

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