Familia, Maternidad

5 cosas que ya no hago en mi maternidad

Como todo en la vida, que cuando estamos aprendiéndolo es muy probable que nos cueste al principio, que cometamos errores, tengamos tropezones y surjan dudas, así mismo es la maternidad.

Siendo madre de dos, me considero que tengo, no toda, pero si bastante experiencia (casi doce años para ser exactos) para haber aprendido de aquellos errores que cometí y que inevitablemente cometemos todas cuando nos convertimos en madres. Errores que pueden ser distintos unos de otros, porque así como hay colores, hay estilos de crianza, de entorno y circunstancias.

Las siguientes son cinco cosas que en algún u otro momento hice y que la experiencia me ayudó a cambiar para mejorar significativamente mi maternidad:

1. DEJAR QUE SE ACUESTEN TARDE

Tener una rutina nocturna ya establecida con el fin de que los niños no estén despiertos después que pasa de ciertas horas ha hecho una gran diferencia en mi familia. Aparte de la ventaja de tener tiempo personal y de pareja, que los niños puedan obtener el descanso que necesitan acorde a su edad, hace también una gran diferencia en su rendimiento, energía y temperamento al día siguiente.

Pero lograr que se adaptaran a la rutina que diseñé para ellos no fue cosa de la noche a la mañana, lo que si sé es que no es imposible, solo requiere un poco de esfuerzo y paciencia de nuestra parte. En este post te cuento como pasé del caos a la calma en horas de la noche.

Pero ojo, no quiere decir que sea rígida con esta regla, de vez en cuando hay excepciones, como los viernes o en ciertos días de las vacaciones.

2. DARLES LA SOLUCIÓN A SUS PROBLEMAS

Puede ser tentador, como seres protectores que somos, ir al rescate de nuestros hijos ante la mínima situación que se les presente, esto hace que muchas veces no les demos el espacio para encontrar soluciones por si mismos.

Sin dejar de lado su protección, he aprendido a animar a mis hijos a ser seres más independientes, a preguntarles qué pueden hacer ante algún reto. Hacerlo me ha hecho sorprenderme de lo capaces que pueden ser mis hijos, sobre todo cuándo estamos fuera de casa, así que quisiera animarte a intentarlo. Empieza por cosas sencillas cómo cuando derraman un jugo, por ejemplo, pregúntales qué deben hacer y acompáñalo en el proceso y así a medida que vayan surgiendo otros retos.

3. DARLES MI APROBACIÓN CUANDO LOGRAN ALGO

Todos los niños cuando logran algo su primer instinto es el de ir donde mamá, papá o el adulto a su cargo a mostrarles su gran hazaña, eso que les parece increíble, en fin, eso que es muy importante para ellos, pero como adultos casi siempre nuestra respuesta es: ¡Wao, me encanta! ¡Me gusta mucho! ¡Qué lindo! ¡Estoy orgulloso/a! Afirmaciones que entendemos como válidas, pero que si prestas atención solo ponen de manifiesto lo que nos hace sentir a nosotros, dejando de lado el logro del niño o la niña.

Siendo una madre que reaccionaba con estas mismas palabras o parecidas, un día me encontré, en una de las tantas páginas de crianza que sigo, la forma correcta de responder ante los logros de nuestros hijos y allí caí en cuenta. Resulta que lo importante es resaltar su esfuerzo con afirmaciones como: ¡Veo que te esforzaste mucho! ¡Te esforzaste y lo lograste! Lo que ayuda a evitar que hagan las cosas pensando en recibir aprobación, tanto nuestra como del exterior cuando ya sean mayores y que hagan las cosas por motivación propia y que sepan validar su propio esfuerzo.

4. SALIR SIN SNACKS

No importa si desayunaron, almorzaron o cenaron antes de esa salida, los niños siempre parecen tener hambre, lo que hace que tengamos que parar a comprar cosas y muchas veces terminamos tomando malas elecciones.

Cuando nuestros hijos son pequeños, salir con un bolso con su comida y artículos de primera mano es algo básico, pero me ha pasado que cuando han ido creciendo me he relajado en ese sentido. Así que ahora, aunque me tome un poco más de tiempo, algo que no puede quedarse dentro de la mochila es alguna merienda ¡Ah! Y agua, que no falte el agua.

5. DEJAR QUE LAS VOCES DE LOS DEMÁS INTERFIERAN EN LA MIA

Si hay algo que las madres recibimos desde el primer momento son opiniones no solicitadas, súmale a esto la exposición a cuentas de maternidad y el contenido sobre crianza que está por doquier, que si bien viene a tendernos una mano, también, si lo permitimos, puede confundirnos. Y es que como te decía al principio de este post, estilos de crianza hay muchos y puede ser que con la intención de auto educarnos, estemos dejando de lado lo que en realidad queremos para nuestros hijos, lo que queremos para ellos. Así que aunque puede que me haya tomado algo de tiempo, lo que hago ahora es escucharme a mi primero, yo sé los valores que quiero inculcar en ellos y lo que quiero lograr con su crianza. Si, escucho y muchas cosas me sirven, pero si no va con ello, pues simplemente no lo adopto.

Responder